Descubre
Jericoacoara
Prepárate para ser seducido por Jericoacoara, un paraíso escondido en el nordeste de Brasil que ha pasado de ser un pueblo de pescadores a un destino de ensueño. Imagina dunas infinitas, lagunas de agua dulce y una puesta de sol que te roba el aliento cada tarde. ¿Por qué visitar Jericoacoara? Porque es mucho más que un lugar; es una experiencia. Su historia, aunque no milenaria, está tejida con la sencillez de su gente, la riqueza de su entorno natural y la evolución hacia un turismo sostenible que busca preservar su magia. Aquí, la cultura se vive en cada plato de pescado fresco, en el ritmo tranquilo de sus días y en la amabilidad de sus habitantes. Las atracciones principales son, sin duda, sus paisajes: la famosa Pedra Furada, el Árbol de la Preguiça, las lagunas dos Paraíso y Azul con sus hamacas sobre el agua, y la Duna do Pôr do Sol, donde cada atardecer es un espectáculo. Lo que hace única a Jericoacoara es su combinación de aventura y relax. Puedes practicar kitesurf o windsurf en sus vientos constantes, explorar a caballo las dunas, o simplemente tumbarte en una hamaca a orillas de una laguna con un coco en la mano. La esencia de Jericoacoara reside en la sensación de estar desconectado del mundo, sin semáforos, sin prisas, solo la naturaleza y tú. La mejor época para visitar Jericoacoara es de julio a diciembre, cuando el clima es seco y ventoso, ideal para deportes acuáticos y para disfrutar de días soleados. Sin embargo, de enero a junio, la temporada de lluvias, aunque puede traer algunos chaparrones, transforma el paisaje, haciendo que la vegetación sea más exuberante y las lagunas más grandes. No te preocupes por perderte nada; con nuestras 10 audioguías disponibles, podrás explorar cada rincón de Jericoacoara a tu propio ritmo, descubriendo sus secretos, su historia y sus leyendas con la voz de expertos locales. ¿Listo para que Jericoacoara te conquiste? Te esperamos con los brazos abiertos y las audioguías listas para acompañarte en esta aventura.
Información
Práctica
Para llegar a Jericoacoara, lo más común es volar a Fortaleza (FOR) o al aeropuerto regional de Cruz (JJD). Desde estos aeropuertos, la mayoría opta por un transfer 4x4 directo, que es la única forma de acceder a la villa debido a sus caminos de arena. La moneda local es el Real Brasileño (BRL); se recomienda llevar algo de efectivo, aunque la mayoría de los establecimientos aceptan tarjetas. El idioma oficial es el portugués, pero en las zonas turísticas es común encontrar gente que habla español o inglés. Un consejo útil es llevar ropa ligera y cómoda, protector solar, repelente de insectos y un sombrero. No olvides que en Jericoacoara no hay alumbrado público en todas las calles, por lo que una linterna puede ser útil. ¡Y prepárate para caminar descalzo la mayor parte del tiempo!